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Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear

¡Toda una vida de lucha!

 

CNEN, INEN, ININ Y SUTIN

UNA HISTORIA DESCONOCIDA
(o lo que es lo mismo “No hay nada nuevo bajo el sol)

El 1º. de enero de 1956 entró en vigor en México la Ley que creó a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), culminando así un proceso de interés mundial debido al estallamiento de dos bombas atómicas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki a finales de la segunda guerra mundial. En el desarrollo de este proceso se hizo especialmente hincapié en las aplicaciones no bélicas de esta nueva energía liberada por el hombre y de la necesidad de avanzar en su mejor conocimiento, desarrollo y aplicaciones en otras áreas del conocimiento.

En México este interés se manifestó en 1950, en un proyecto de creación del Instituto de Física Atómica presentado por Carlos Graef, Nabor Carrillo y Alberto Barajas al gobierno de Miguel Alemán, el cual no cristalizo.

En el gobierno de Adolfo Ruiz Cortínez, en 1953, cuando el Presidente de EE.UU. presenta ante la ONU un programa de “Atomos para la Paz”, se desencadena un movimiento mundial que culmina con la creación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El interés porque se fundara el OIEA, generó en México una serie de presiones que condujeron a la creación de la Comisión Nacional de Energía Nuclear de México.

COMISION NACIONAL DE ENERGIA NUCLEAR

A pesar de la amplitud de facultades que la Ley le concede, las condiciones en que nace la CNEN, la falta de objetivos concretos y la falta de personal capacitado en numero suficiente, así como la falta de un plan rector general que auspiciara y regulara el crecimiento planificado y el desarrollo armónico de la institución, propiciaron que los inicios de la CNEN fueran erráticos.

Así durante los primeros años, van apareciendo grupos y departamentos, por un lado para responder a las necesidades administrativas, y por otro lado, en la medida que se va contando con personal (en su mayoría entrenado en el extranjero) con capacidad y disponibilidad para crear y dirigir grupos de trabajo en alguna de las ramas de interés para la CNEN. Hacia 1960 se elaboró un documento consistente por un lado en el análisis de los avances logrados hasta el momento y por otro lado es el primer intento serio de establecer un programa de objetivos coordinados para el desarrollo del campo nuclear en México.

Este documento fue presentado a una comisión del OIEA que visito el País en ese año. A manera de ilustración se desglosa parte de ese documento con cierto detalle:

En el intervalo de 1956-1960 aparte de iniciarse los trabajos en distintos departamentos (Tabla No. 1), se destaca la importancia que se concedió a las exploraciones y aspectos relacionados como lo muestra la creación de los primeros departamentos de carácter técnico.

1956 Presidencia y Comisión
Consejo Consultivo
Dirección General de Exploraciones
Dirección de Relaciones
Dirección de Cuenta y Administración
1957 Secretaria General
Planta Piloto
Laboratorio de Química Inorgánica
Programa de Cibernética
Programa de Educación y Capacitación
Dirección de Asuntos Jurídicos
Biblioteca
1958 Seguridad Radiológica
Programa de Genética y Radiobiología
1959 Medicina Nuclear
Investigación de Física Nuclear
Programa de Normas y Dilución
Programa de Instrumentación
Laboratorio de Contadores
Laboratorio de Plasmas
Oficina de Asistencia Técnica
1960 Aplicaciones Industriales de la Radiación
1961 Laboratorio de Tecnología Nuclear
1962 Aplicación de Radioisótopos a la Agricultura
Laboratorio de Materiales Nucleares
1963 Programa del Reactor
Programa de Investigación Energética (Suspendido en 1966)
Programa de Mecánica Estadística (Interrumpido en 1967)
1964 Programa de Reactores de Potencia
Programa de Mecánica de Fluidos
1965 Supervisión General
Dirección del Centro Nuclear
Dirección del Reactor
Dirección del Acelerador
Talleres Generales

Los campos de reactores y elementos combustibles habían quedado a la zaga. Existía, sin embargo un estudio de la Sección de Energética que esencialmente señalaba:

1. Que en base al ritmo de crecimiento del país, no se preveía la necesidad, antes de 15 años de recurrir a otras fuentes energéticas no convencionales.
2. Que se debía incrementar el desarrollo nuclear, ya que el establecer una industria nuclear sólida que fuera auxiliar de importancia en el problema energético, requeriría de aproximadamente 15 años de intenso trabajo.
3. Que la importancia del petróleo como materia prima de la industria petroquímica, era otra de las razones que hacia necesario el desarrollo de la industria nuclear.


Junto con esto y ya dentro de los planes de desarrollo de la CNEN que contemplaba el documento, se mencionaban algunos puntos del programa de reactores:

a) Se indicaba que era necesario un lapso del orden de 10 años para crear las bases tecnológicas y el personal entrenado para construir y operar reactores de potencia.
b) Se precisaba que dado el costo prohibitivo de la fabricación de combustibles de uranio enriquecido para México y con objeto de preservar la autosuficiencia energética del país, estos reactores tendrían que ser de uranio natural.
c) Que estos reactores, construidos en México, podrían producir energía a un costo no mayor del que resultaba del uso de reactores de uranio enriquecido.
d) Si se empleaba el uranio natural, se podría tener ayuda tecnológica, de cualquier grado, en cada una de las etapas desde la exploración de yacimientos uraníferos hasta la fabricación de elementos combustibles.

Siguiendo esta línea, se proponía construir un reactor de baja potencia de uranio natural, que serviría para investigación básica y para producción de radioisótopos. Este proyecto contaba con una descripción detallada de las características del reactor y un calendario de actividades para su construcción y puesta en operación.

En otros campos se preveía:
Continuación y expansión de los trabajos de exploración a través de la creación de nuevas brigadas.
Adquisición de más maquinaria.
Intensificación del reconocimiento aéreo.
Formación de geólogos en el extranjero y
Construcción de una planta piloto para el tratamiento de diversos tipos de minerales de uranio.

En cuanto a las aplicaciones se proponía la investigación y conservación de semillas y frutas.
Control de plagas y estudios sobre la migración de las mismas.
Ampliar la aplicación de radioisótopos en Biología, Medicina, Industria y Agricultura.

Se contemplaba asimismo, iniciar la producción de radioisótopos de vida media corta

Instalar equipo de recepción en gran escala, dilución y subdivisión de radioisótopos y la instalación de una fuente intensa de radiación.

En términos generales este proyecto fue aprobado por la comisión del OIEA con algunas recomendaciones adicionales y la observación de que, tanto la instalación de una planta piloto de producción de uranio metálico y grafito y la construcción de una planta piloto de producción de “torta amarilla” eran prematuras dadas las condiciones del país en ese momento.

Este programa constituía un intento serio por dotar a la CNEN de un plan de desarrollo más coherente, pero los aspectos mas importantes de este programa fueron ignorados.

A partir de 1960 y hasta 1971, la CNEN siguió en líneas generales, las mismas pautas de desarrollo de sus primeros 5 años, si bien vale la pena destacar que:

En 1964 inició la construcción del Centro Nuclear de México, culminando así los estudios iniciados en 1960 para la construcción de un centro de investigación y desarrollo nuclear. La inversión total correspondiente a la obra civil y urbanización fue de $ 95,940,037.60 y la correspondiente a la adquisición de aparatos, instrumentos y maquinaria, equipo construido, muebles, equipo de oficina y vehículos fue de $ 64, 159,070.82, de los cuales, $25 millones se emplearon en la compra del Reactor TRIGA MARK III y el Acelerador TANDEM VAN DE GRAAFF que entraron en operación en el año de 1968.

El Centro Nuclear jugo un papel importante dentro del desarrollo de la CNEN en dos sentidos fundamentales:
En primer lugar, la instalación del Reactor y del Acelerador abrieron perspectivas nuevas en la investigación básica de física nuclear y la aplicación de la energía nuclear en campos como el análisis por activación, producción de radioisótopos, química nuclear, etc., en el terreno de reactores permitió una amplia investigación en: física de reactores, comprobación de códigos, aspectos termo hidráulicos, diseño de blindajes, implementación y desarrollo de técnicas experimentales para determinar parámetros de importancia y el estudio y desarrollo de componentes en el campo de control de reactores.

En segundo lugar, facilito la centralización y concentración de una serie de departamentos y programas que podrían permitir una mejor coordinación y un mejor aprovechamiento de los recursos económicos y humanos.

Otro aspecto importante en este periodo es el de exploraciones con un fuerte apoyo económico de $ 109.947,000.00 de un total de $618,500,000.00 de las erogaciones realizadas por la CNEN en el lapso de 1956-1970, lo cual representa un 17.78 %.

Estos gastos se distribuyeron en números redondos, de la siguiente manera:
20 millones para pago de personal
8 millones en adquisiciones
2 millones en diversas compras
80 millones en gastos de operación

De esta ultima cifra, 46 millones correspondieron al pago de trabajos realizados por contratistas (57.5 %). Al finalizar este periodo se tenía y de acuerdo con los criterios vigentes, se tenía un total de 3,157 toneladas de U3O8 como reserva probada.

Dentro del programa de reactores, debe señalarse que los avances fueron prácticamente nulos, ya que no solo fue completamente ignorado el proyecto planteado en 1960, sino que, en marzo de 1970 olvidándose de todo el plan anterior, fue presentado un nuevo proyecto, dentro del cual los puntos sobresalientes eran:

1. Análisis del papel de la energía nuclear en un programa nacional de producción de energía eléctrica.
2. Estudio sobre los recursos uraníferos de México.
3. Factibilidad de la construcción de un reactor prototipo de mediana potencia.
4. Proyecto de programa de desarrollo para llegar a construir un reactor prototipo rápido de cría.
5. Elaboración e implementación de un programa de control de calidad.
6. Programa de combustibles nucleares.


Mientras tanto, las decisiones importantes en materia nucleoeléctrica se habían estado tomado prácticamente al margen de la CNEN.

Desde 1967 la Comisión Federal de Electricidad, en base a estudios de sus organismos internos, había llegado a la conclusión de que era interesante estudiar la viabilidad de instalar una planta nucleoeléctrica en el país, para lo cual se pidió asesoría en materia de toma de decisiones al “Standford Research Institute” y en consecuencia a sus recomendaciones, convoco a un concurso internacional para determinar y contratar el reactor mas conveniente para el país. Esta decisión se tomo finalmente en 1970, iniciándose así el proyecto de “Laguna Verde” y sentándose las bases reales del desarrollo nucleoeléctrico nacional.

El papel desempeñado por la CNEN no paso de ser un triste espectador y en el mejor de los casos, un asesor al nivel de otras dependencias del estado, a pesar del carácter especifico que le confiere la Ley. Se debe recalcar que en esta importante decisión no se tomó en cuenta el estudio de 1960 de la CNEN en cuanto al tipo de reactores y la dependencia energética que esto podría significar.